Venezuela consignó pruebas de acoso de EE. UU. ante la ONU en Kenia
politica
En nombre del Gobierno Bolivariano y del pueblo, la embajadora de la República Bolivariana de Venezuela en Kenia, Moravia Peralta Hernández, le entregó una carta explicativa sobre el acoso sistemático e ilegal de Estados Unidos (EE. UU.) contra el Gobierno Bolivariano, a la directora general de la Oficina de las Naciones Unidas en Nairobi (UNON, siglas en inglés), Zainab Hawa Bangura.
En ese contexto, la jefa de la Misión expresó su profunda preocupación por la reciente escalada de agresiones que el Gobierno estadounidense ha desatado contra Venezuela, las cuales van desde la aplicación ilegal de medidas coercitivas unilaterales, campañas de desprestigio y desprecio por las instituciones legítimamente establecidas, hasta el actual despliegue militar en el Mar Caribe.
Asimismo, la Embajadora de Venezuela en Kenia, Moravia Peralta Hernández, precisó que la misiva detalla que “el despliegue de ocho destructores, un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear de ataque rápido ha generado especial alarma, ya que es la primera vez en la historia de América Latina y el Caribe que se introducen armas con capacidad nuclear en la región”.
En la carta se acotó que “Esta acción viola abiertamente el Tratado de Tlatelolco, instrumento que estableció la desnuclearización de la región y que también vincula a EE. UU. bajo los Protocolos I y II. También constituyen una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, específicamente de los artículos 2.1, 2.3, 2.4 y 2.7, y el desconocimiento de la Proclamación de 2014 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que declaró a la región como Zona de Paz”.
Durante el encuentro, la embajadora venezolana, también aseguró que el gobierno estadounidense ha querido justificar su acción ilegal, con intrigas y mentiras, que han quedado descubiertas en los informes técnicos realizados por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), así como en el más reciente Informe Mundial sobre Drogas 2025, que demuestra que el territorio venezolano está libre de cultivos ilícitos.