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FRANCISCO DE MIRANDA
Sebastián Francisco de Miranda, quien luego sólo uso su segundo nombre, nació en Caracas el 28 de Marzo de 1750, es considerado como el Precursor de la Independencia de Venezuela e Hispanoamérica. Hijo del canario Sebastián de Miranda y de la caraqueña Francisca Antonia Rodríguez. Es el primer venezolano universal. Sus armas las desplegó en tres continentes: África, Europa y América y fue combatiente activo en los tres acontecimientos más importantes de su época: la Independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa y la Independencia de Hispanoamérica.
En 1762, inicia estudios de "clase de menores", en la que recibe clases de Latín, Gramática y Catecismo, en la Universidad de Caracas. Poco antes de cumplir los 21 años, se embarca rumbo a España, deseoso de servir en el ejército real, el 25 de enero de 1771.
En Madrid se dedica al estudio de las matemáticas, del francés e inglés y de la geografía. Empieza a constituir una biblioteca con obras de filósofos y enciclopedistas famosos de la época, varias de ellas prohibidas por la Inquisición. En 1772, solicita del Rey una plaza de oficial en el ejército, y la obtiene. Así empieza su carrera de militar como Capitán del Regimiento de Infantería de la Princesa. Entre 1773 y 1775 presta servicios militares en Madrid, Granada,, Melilla (Norte de África) y Cádiz. Es cuando conoce al coronel Juan Manuel Cajigal, y en Cádiz conoce a quien sería su amigo de toda la vida, John Turnbull. En Cádiz se embarca el 28 de abril de 1780, en la expedición a La Habana. Allí es nombrado Capitán del Ejército de Aragón y Segundo Ayudante del General Cajigal
En 1781, su conducta en la toma y capitulación de Pensacola, le vale ser ascendido Teniente Coronel. Cajigal, nombrado gobernador de Cuba, lo envía a la colonia británica de Jamaica entre agosto y diciembre de 1781, para realizar un canje de prisioneros.
En abril de 1782, participa en la expedición naval española que sale de Cuba para conquistar las Bahamas, posesión británica. Como Edecán del general Cajigal, negocia la capitulación de esas islas con el almirante inglés el 8 de Mayo. Tiene que enfrentarse a las intrigas y denuncias: es acusado por el Tribunal Inquisitorial de Sevilla por retención de libros prohibidos y pinturas obscenas. También le acusan de que en junio de 1781, permitió visitar las fortificaciones de La Habana al general inglés John Campbell.
Debe esconderse para evitar una injusta prisión y se embarca a los Estados Unidos. Aquí llega el 10 de julio de 1783 y se dedica a estudiar el proceso de la Revolución Norteamericana, frecuentando a prominentes ciudadanos, entre ellos a Jorge Washington, Alexander Hamilton, Henry Knox, Samuel Adams y al marqués Gilbert de la Lafayette. Años más tarde escribió: "Aquí fue que, en la ciudad de New York, se formó el proyecto actual de la Independencia y libertad de todo el continente americano, con la cooperación de Inglaterra...".
En diciembre de 1784, se embarca para Inglaterra, siempre con el propósito de conseguir ayuda para independizar Hispanoamérica.
Es una época en que Miranda se dedica a perfeccionar su cultura, forma su personalidad metódica y disciplinadamente en las más variadas ramas del saber. Llega a conocer las principales lenguas de Occidente, traduce del latín y del griego, su curiosidad es insaciable. Se convierte así en la personalidad romántica y universal típica de la época de la Ilustración.
Toda su pasión revolucionaria va a culminar, en su primera etapa, con la invasión a Venezuela, que preparó desde Nueva Cork, donde llega el 09 de noviembre de 1805.
Con 20 mil dólares donados y otras contribuciones, Miranda compró un buque de 180 toneladas, que bautizó con el nombre de su pequeño hijo Leandro y otras dos embarcaciones, Indostan y Emperor (éstas no viajaron).
El Leandro estaba apertrechado con material bélico y con una tripulación de unos 200 hombres, conformada por norteamericanos, austriacos, franceses y polacos, entre otros sale Miranda con su expedición el 02 de febrero de 1806, llegando a Haití 17 días después, donde enarbola por primera vez la bandera venezolana con los colores amarillo, azul y rojo, haciendo que todos los soldados juren fidelidad a esa bandera y al libre pueblo de Sudamérica, el 12 de marzo de 1806.
El 28 de abril ocurre el combate naval frente a Ocumare: los navíos españoles obligan al "Leander" a retirarse y capturan a las goletas que había fletado Miranda, "Bee" y "Bacchus", con 60 prisioneros, 10 de los cuales son condenados a muerte.
Miranda no se da por vencido y luego de reagruparse en Trinidad, desembarca en la Vela de Coro el 03 de agosto de 1806, toma el fortín, iza la bandera tricolor y entra a la ciudad el 04 de mayo. La población reacciona con frialdad, muchos evitan comprometerse y otros, prefieren huir al campo. Luego de 10 días de inactividad, Miranda decide abandonar Coro, pasa a Aruba y vaga por algunas islas del Caribe, antes de regresar a Inglaterra el 31 de diciembre de 1807 y reiniciar sus gestiones ante el gabinete británico durante los primeros meses de 1808.
Logra que los ingleses armen una expedición americana al mando de quien será más tarde el duque de Wellington, pero la invasión de España por Napoleón altera los planes. A Miranda sólo le queda el recurso de redactar un periódico y escribir hojas de agitación a los Cabildos y a personajes criollos de Caracas, Buenos Aires y otras poblaciones incitándoles a formar Juntas de Gobierno Independientes.
Su aporte a Independencia de Venezuela
En este predicamento le sorprenden los sucesos de Caracas, en abril de 1810. El 14 de julio de 1810, arriban a Londres los comisionados de la Junta Suprema de Gobierno de Caracas, Simón Bolívar, Luís López Méndez y Andrés Bello. Gracias a sus numerosos contactos con gobernantes y personalidades, la comisión venezolana despliega una gran actividad diplomática. Bolívar y López Méndez (que es familiar suyo) lo persuaden de regresar a su ciudad natal. El 10 de diciembre de 1810, después de hacer escala en Curazao, llega a La Guaira, donde es recibido personalmente por Simón Bolívar, en medio del júbilo de la población. Días después, Miranda es nombrado Teniente General de los Ejércitos de Venezuela. Figura entre los principales promotores de la Sociedad Patriótica y en 1811, se incorpora al Congreso Constituyente.
En las sesiones del Congreso, Miranda está al lado de los sostenedores de la inmediata declaración de independencia, proclamada el 5 de julio de 1811. La nueva República adopta como pabellón nacional la bandera tricolor traída por Miranda en 1806.
La República vive días azarosos. Hay discordias internas, fracasan muchas medidas económicas como la del papel moneda y comienzan las conspiraciones por el restablecimiento del dominio español. Coro se levanta, otro tanto lo hace Valencia en julio de 1811. Contra la sublevación valenciana, el Ejecutivo designa a Miranda como Jefe del Ejército. El alzamiento es aplastado.
Al suscribir la Constitución Federal, Miranda expresa algunas reservas porque la considera poco adecuada a las circunstancias de la República naciente.
La situación empeora. En 1812, a raíz del terremoto que destruye buena parte de Caracas y otras ciudades, aumenta la amenaza de insurrecciones de los descontentos españoles y de muchas cuadrillas de esclavos de las haciendas cercanas. Desde Occidente, un arrojado capitán español, Domingo Monteverde, logra levantar un ejército que avanza hacia la Capital. Miranda recibe entonces, del Ejecutivo Federal, poderes dictatoriales, como Generalísimo, Jefe de Tierra y Mar de la Confederación de Venezuela.
Miranda traza su plan de operaciones, confiando en que el tiempo le permitirá imponer la disciplina necesaria en las bisoñas tropas republicanas y ver desgastarse al enemigo, falto de pertrechos y abastecimientos. Pero, las intrigas de buena parte del mantuanaje criollo, la oposición que encuentra hacia varias de sus actitudes políticas, el temor sembrado en la población por el fanatismo religioso, la desorganización e indisciplina entre las fuerzas armadas, que le hacen perder principalísimas posiciones como la plaza de Puerto Cabello, lo llevan a la arriesgada decisión de proponer a su contendiente español Monteverde la suscripción de un armisticio y una eventual capitulación. Monteverde, en realidad, no cumple lo pactado, desata el terror y un grupo de patriotas, decide aprehender a Miranda, cuando éste se proponía embarcarse para Curazao a fin de organizar la reconquista republicana desde Cartagena.
Las autoridades españolas lo remiten prisionero al castillo de Puerto Cabello. Resultan inútiles sus peticiones a la Real Audiencia de Caracas en solicitud del cumplimiento de los acuerdos de capitulación. Por el contrario, es llevado a la fortaleza de El Morro en Puerto Rico y a fines de 1813, conducido a España, donde es encerrado en un calabozo del arsenal de La Carraca, cerca de Cádiz.
Aislado totalmente del mundo exterior, Miranda sufre un ataque de apoplejía, que lo paraliza y termina por causarle la muerte en la madrugada del 14 de julio de 1816. Sus restos fueron sepultados en una fosa común.
Francisco de Miranda quedó para la eternidad como uno de los precursores más sobresalientes del concepto de América como unidad, vale decir, como motor de una unidad de lucha, como elemento nítido de una estrategia planetaria. Es el primero que logra la perspectiva justa, la visión exacta y propone un nombre cabal, Colombia, el continente Colombiano. La razón de su vida: "La Independencia y Libertad del Continente Colombiano".
Con información de: www.efemeridesvenezolanas.com y www.biografiasyvidas.com
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